Elise Lucas Franco

ELISEO LUCAS FRANCO
El ogro sensible.

La memoria es un saco roto que tenemos en la cabeza, un saco donde guardamos los recuerdos.
Los abuelos, al cabo de toda su vida, de tantos recuerdos guardados, se les agujerea el saco y se les vacía.
Aquel abuelo no recordaba casi nada. Los nietos le preguntaban cosas de su vida y él se quedaba con los ojos muy abiertos intentando decir algo, pero no le salía nada.
-¡Mamá! ¿Qué podemos hacer para que el abuelo nos cuente cosas?- Preguntaban los niños.
-Dadle mucho cariño y así se le cerrarán los agujeros del saco y retendrá sus recuerdos.
Cuando le visitaban, los pequeños le besaban en la frente y los agujeros del saco empezaron a cerrarse.
Las historias y los recuerdos de hechos pasados se alojaban en su cabeza como por arte de magia.
-Mamá, a veces pensamos que nos hemos pasado cosiéndole demasiado la memoria al ¡ABUELO CEBOLLETA!