
JOSÉ M. GÓMEZ-ESCOLAR
“José M. Gómez Escolar” es quizá un seudónimo más de este escritor, que así trata inútilmente de guardar su intimidad. Da la sensación de que muchas veces ni él mismo sabe, a ciencia cierta, quién es.
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Columnista, hombre de radio, articulista, taurino… son sus principales ocupaciones, todas bajo seudónimos diferentes. |
Desde la ventana de su alcoba, en el hotel Victoria del más allá, en el cielo o donde Dios quiera que esté, si es que está, porque ¡vaya usted a saber!, que de eso nadie sabe nada porque nadie ha vuelto para contarlo, no sé si porque no es fácil hacerlo o porque si vuelves a "Sevilla" ya sabes lo que te puede pasar, (hagan ustedes el favor de respirar ya), a diario.
Manolete contempla aburrido la llegada del AVE.
Poca gente se apea... en la estación celestial. Algún despistado, algún iluminado, pero gente conocida, ilustres o toreros, raramente. De vez en cuando, aparece algún profesional del arte de Cúchares. Muy de vez en cuando, alguien con quien el maestro Manuel Rodríguez pueda hablar del miedo y de la gloria.
Hace años, bastantes, llegó Paquirri, contrariado y maldiciendo su mala sombra. El médico que le "tocó en suerte" aquella tarde debió equivocarse de medio a medio, o dicho más suavemente, no tuvo acierto. "Doctor, corte por aquí. Tengo dos trayectorias. Abra todo lo que necesite... Lo dejo todo en sus manos". Paquirri tuvo que irse directamente de Pozoblanco al hotel de las estrellas.
Y poco tiempo después El Yiyo, con el "corazón partío", procedente de Colmenar Viejo, vino a unirse al grupo de los mortales inmortales..
Ahora al menos tres figuras de la torería están alojados en el mismo cinco estrellas. Pasan los días entretenidos, hablan de sus cosas e intercambian opiniones. Están pensando incluso en montar un festival taurino a favor de las ánimas del purgatorio. El cartel sería de auténtico lujo.
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