
CELES GARCÍA MATA
Se puede decir que el sol y las estrellas han marcado toda mi vida con esta frase de Tagore:
“Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”.
|
AVE de paso; AVE que corre y vuela; estación de pájaros y tortugas.
Edad suficiente como para no extrañarse… y sin embargo, sorprendidos como niños. Ilusionados con viajar, volando a la velocidad del pájaro y queriendo saborearlo lentamente, como el caminar de las tortugas. Aquí estábamos los dos, en la madrileña estación Atocha, con nuestra maleta llena de vivencias, esperando para volver a nuestra rutina.
Un pájaro sobrevuela piando el techo de la estación. Respira agilidad y libertad. Le vemos acercarse al estanque verde. Quiere beber, pero no se atreve a descender tanto. En el estanque se mueven lentamente unas cuantas familias de tortugas. Parecen llevarse bien entre ellas, no hay peleas. Unas jovencitas se bañan, sacando regularmente sus cabezas del fango verde. Las piedras o montículos preparados para ellas, están ocupados por las de mayor edad. Toman el sol y, ocasionalmente, descienden al agua. Inmediatamente otra ocupa su sitio. Ellas también se han percatado del revoloteo del pájaro. Estiran sus cuellos, como si escuchasen algo.
El pájaro, después de observar la comuna que tiene debajo, siente el impulso de buscar a sus semejantes y se va piando, piando… ¿Estaba dejando un mensaje de amistad para alguna de las jovencitas tortugas?
El altavoz anuncia el estacionamiento del AVE en el andén 11. Nosotros también volaríamos para llegar a nuestro tranquilo estanque, en dónde, también, podríamos tomar el sol.
Cuando vayáis a la estación de Atocha, no os perdáis el espectáculo del estanque verde. Y si veis al pájaro, preguntadle por sus misteriosas vecinas. Os sorprenderán sus respuestas.
|